Pentecostés

Parroquia Virgen del Carmen y Santa Fe “Los Boliches”

VIGILIA ECUMÉNICA DE PENTECOSTÉS

Viernes 13 Mayo 2016

“ Hoy todos recibimos el mismo Espíritu”

Lectura  : I Coríntios  12: 3 – 7, 12 – 13
3 Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Espíritu de Dios, puede decir: «¡Anatema es Jesús!»; y nadie puede decir: «¡Jesús es Señor!» sino con el Espíritu Santo. 4 Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo;5 diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo;6 diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos.7 A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, 12 Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo. 13 Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
Esta es palabra de Dios:
Todos: Por ella podemos  decir al mundo que Jesús es Nuestro Señor!

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Mensaje    –     Don Rafael Vázquez Jimenez
Pentecostés, de la implosión a la explosión de la Iglesia
Con la implosión se busca una detonación cuya onda expansiva se mueva desde la superficie externa del objeto hacia adentro, como sucede en la demolición de edificios. La explosión, en cambio, libera la energía en ondas expansivas desde el centro hacia afuera. Algo así sucede el día de Pentecostés en la Iglesia: el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego provoca la implosión del corazón de los apóstoles reunidos en oración con la  fuerza detonadora de la resurrección,  que transforma el corazón de los apóstoles y derrumba todos su miedos. Simultáneamente comienza una fuerza expansiva, la fuerza del Amor, que les llevará a dar testimonio del Señor  resucitado hasta los confines de la tierra, haciendo presente la alegría del Evangelio en cada pueblo y en cada cultura sin tenerle miedo a la diversidad de lenguas, la diversidad de costumbres, o los distintos modos de ver la vida, porque el Espíritu Santo les permite reconocer en cada hombre y en cada mujer a un hermano y una hermana a quienes ha de alcanzar la onda expansiva del amor de Dios que nos salva.

En esta fiesta del Espíritu se remueve la estructura de la Iglesia, se rejuvenece y adquiere vigor la comunidad cristiana, se derrumba el edificio excesivamente bien trabado y se ponen al descubierto los cimientos sólidos que se mantienen en pie tras el terremoto. Se aligera la construcción y aparecen con fuerza renovada los tesoros más preciados de la Iglesia: Cristo y el mensaje del amor al prójimo, especialmente si su rostro está dolorido.
Pentecostés hace a la Iglesia más libre, más ágil, menos temerosa, menos esquemática, y la empuja a salir de sus fronteras con la fuerza expansiva del amor. Dejemos que en esta fiesta de Pentecostés el Espíritu derribe también nuestras barreras y prejuicios hacia los hermanos, aprendamos a acogernos en la diversidad. Independientemente de nuestro apellido, a tu lado tienes a u  hermano y a una hermana que también ha sido tocado por el amor de Dios que esta noche desciende en forma de lenguas de fuego.

No le cortemos las alas al Espíritu ni pongamos límites a la salvación de Dios, que siempre discurre por caminos inimaginables.

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Mensaje – Rev Alaric Lewis
No hace mucho una amiga inglesa, me avisó que vendría a esta zona y que le gustaría que nos encontraramos para un café. Le pregunté dónde se alojaría y me contestó que era un lugar cerca de Fuengirola (pronunciado FOO-EN-JIH-ROL-UH) y que cuando llegara me daría más detalles.

Unos días más tarde, cuando me llamó, le pregunté si sabía el nombre del lugar en el que estaba alojada, a lo que me contestó que no porque era su marido quien había hecho todas las reservas y en ese momento había salido a  conocer el área. Pero me dijo que iba a salir  fuera del apartamento para ver si había algo que yo pudiese reconocer.

“¿Se puede ver el mar?”, Fue lo primero que le pregunté.”No”, me contestó.
“¿Hay tiendas o restaurantes?”, Pregunté.”No lo creo”, respondió ella, “sólo un montón de bloques de apartamentos.”

Yo escuchaba el zumbido del tráfico, así que le pregunté si estaba cerca de una carretera principal. “Sí”, dijo emocionada: “Estoy justo por encima de una autopista.”

“Bueno”, dije. “¿Hay alguna señal de tráfico?””Por supuesto,” dijo ella, “qué tonto! El nombre del pueblo está escrito justo aquí. Estamos en un lugar llamado “cambio de sentido “.

Los Angloparlantes no son en general muy buenos para aprender otros idiomas. En nuestra defensa, se aprende por necesidad y  hay tanta gente  en todo el mundo que habla inglés que muy a menudo no necesitamos hablar otro idioma,  así … que con frecuencia no lo hacemos.

Pero sentado en los restaurantes y bares de aquí en Los Boliches, muchas veces me llama la atención cómo,  por lo menos algunos de nosotros,  lo intentamos. Y así, mientras escucho a un hombre gritándole “Caballo” a un camarero,  pienso que no debería  llamarle así pero que por lo menos lo está intentando.

Y por supuesto, todos aquellos que pasaban cerca de esa mujer “rellenita” kilos” que  mientras se abanicaba decía “estoy caliente” , posiblemente entendían , (o por lo menos así lo espero) que  lo  que la mujer pretendía decir  es “ tengo calor” y le sonreían asintiendo, a cualquier cosa que ella estuviese expresando.

Sí, los miles de ingleses a los que encontramos en esta parte de España son sin duda ejemplos de lo complicado que es el lenguaje, y de que a veces no somos capaces de decir lo que queremos , o no decimos lo que creemos decir. Pero, he encontrado aquí una paciencia por parte de vosotros , nuestros  anfitriones españoles, que es digna de admirar y ver cómo con esa cualidad nos veis a diario destrozando vuestro idioma

Y tal vez porque, al final, el lenguaje es tan sólo uno de los medios de comunicación. Nosotros, que vivimos , nos movemos, luchamos, reímos , lloramos , nos sorprendemos y amamos sabemos que todo el que nos encontramos vive,  se mueve, lucha,  ríe, llora,  se hace preguntas y ama.

Sabemos que el mismo Dios ha creado todas las cosas para todos nosotros, ha enviado a su Hijo para todos nosotros, y nos ha regalado con su Espíritu Santo.  Por supuesto, puede haber confusión, incomprensión y duda, pero lo que es más, mucho más importante es que mirando a los ojos a un hermano o hermana, entendemos que esa persona que estamos viendo es igual que nosotros en nuestra necesidad de salvación, igual que nosotros en la forma en que somos amados por Dios, e igual que nosotros en la forma en que somos tocados por el Espíritu Santo de Dios.
En el día de Pentecostés, todo tipo de personas estaban hablando diferentes idiomas, pero, de alguna manera, cada uno entendía al otro. Y creo que esto se debía a que la presencia del Espíritu Santo trajo a esas personas a un entendimiento acerca de lo parecidos  que todos ellos eran en su deseo por ser amados por Dios, y en ese momento las personas que vivían,  se movían, se esforzaban, se reían , lloraban,  se asombraban y amaban supieron que todos los demas tambien Vivian, se movían , luchaban , reían, lloraban , se asombraban  y amaban. Y fue el Espíritu Santo quien provocó esta comunicación.

Nos hemos reunido esta taorde para disfrutar   en la luz del Espíritu Santo, para celebrar todo lo que compartimos. Y aunque es posible que hablemos idiomas diferentes, que podamos tener nombres diferentes como Católicos Romanos, o Anglicanas,  Evangélicos,  Luteranos  o Bautistas , esos nombres son, al final, las palabras que finalmente dan lugar al nombre que es mucho más importante: el de Cristiano.

Que el Espíritu Santo nos una a todos nosotros, todos los que vivimos, nos movemos, luchamos , reimos ,  lloramos , nos maravillamos y nos amamos en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

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EL DON DEL ESPÍRITU A LA IGLESIA

L: El Espíritu Santo edifica, anima y santifica a la Iglesia; como Espíritu de Amor, nos devuelve a los bautizados la semejanza divina, perdida a causa del pecado, y nos hace vivir en Cristo la vida misma de la Trinidad Santa.
Todos: Envíanos a dar testimonio de la Verdad de Cristo y encamina nuestras vidas para que todos demos «frutos del Espíritu»

Espíritu de Sabiduría, que conoces mis pensamientos más secretos, y mis deseos más íntimos, buenos y malos; ilumíname y hazme conocer lo bueno para obrarlo, y lo malo para detestarlo sinceramente. Hazme ver con los ojos de Dios,  escuchar con sus oídos, amar con su corazón y  juzgar las cosas con su juicio.

Intensifica mi vida interior, y ayúdame a poner en mi vida cada una de las cosas que nos dices. Bendíceme con el Espíritu de Entendimiento . Fortalece mi fe porque cuando Tú habitas en mi corazón e iluminas mi mente  se incrementa mi compresión de lo que Tú, mi Señor has dicho y hecho.

Mediante  el don de Consejo, encamíname en mis dudas y vacilaciones. Enséñame a obrar de acuerdo con tu voluntad, especialmente en situaciones difíciles.
Haz que comprenda el modo justo de hablar y de comportarme y que a través de la oración abra mi corazón al Espíritu invocando tu ayuda.

Dame la energía necesaria en la lucha contra mis debilidades y por el don de la fortaleza, dame el coraje necesario para hacer lo que es correcto, sin importar lo  difícil que pueda resultar. Sostenme en mi debilidad para llevar adelante  mi vida, mi familia y mi fe.

Por el don de Ciencia. Ponme en profunda sintonía con la Creación y hazme participe de tu limpia mirada para que logre ver en mis hermanos y hermanas el culmen de tu creación y el cumplimiento de tu designio de amor para cada uno de nosotros. Haz que aprenda a apreciar que la creación es el más hermoso regalo de Dios a la persona humana.

Por el don de Piedad. Haz que me sienta hijo tuyo en todas las vicisitudes de la vida, y acuda a Ti, cual niño con afecto filial. Suscita en nosotros, sobre todo, gratitud y alabanza  para que seamos capaces de derramar tu amor sobre los otros.

Concédeme que te venere y te amé cual lo mereces; que ande con cautela en el sendero del bien, guiado por el don del santo Temor de Dios; que tema el pecado más que ningún otro mal; que prefiera perderlo todo antes que tu gracia; y que llegue un día a aquella feliz morada, donde Tú serás nuestra Luz y Consuelo, y, cual tierna madre; enjugas “toda lágrima de nuestros ojos”, donde no hay llanto ni dolor alguno, sino eterna felicidad.